Nuestra Labor

Nuestros Abogados analizarán su caso, y determinarán las posibilidades de éxito de una reclamación. Sobre esa base, el interesado decide si procedemos a la reclamación o no.

Dos son las cuestiones en las que puede haber controversia: la culpabilidad, es decir, quien fue responsable del accidente, y la cuantía de la indemnización. En este último aspecto, la indemnización será la que resulte de los días de baja, las lesiones y secuelas, y los daños materiales sufridos.

Los gastos en los que se puede incurrir, son los de Procurador, si es necesario, o los de perito médico. En el momento de ser necesarios, se precisará una provisión de fondos, pero en muchas ocasiones no son precisos, y por tanto no es necesaria ninguna provisión.

La mayoría de casos tienen defensa, puesto que en los accidentes de tráfico, aunque no quede clara la culpabilidad del vehículo contrario, tampoco queda clara la nuestra, con lo que puede darse el caso de que se determine judicialmente un porcentaje de responsabilidad, lo que significa, en definitiva ser indemnizados en parte. Y en el resto de casos, salvo que el accidente no sea debido a una imprudencia (suelo mojado, pavimento no firme…), también.